"¡Mamá, acompáñame al baño, es urgente!"
Sin darle importancia, la madre no la toma mucho en cuenta:
"Estoy demasiado ocupada, ve donde tu padre".
La niña sale corriendo donde el padre y le repite lo mismo:
"¡Papá acompáñame urgente al baño!"
El padre tampoco le hace caso:
"Espérame un momento, porque estoy leyendo el diario".
La chiquilla, sin otra solución, se va al baño. Se levanta la falda y ve sus partes llenas de sangre; en eso, entra al baño su hermano de 8 años y al ver esta situación corre sorprendido donde su padre:
"¡Papá, papá, la María se cortó el pene!"